16 de Mayo de 1970
Sobre la mesa se dejó reposar un hermoso pastel, ataviado con cerezas y crema pastelera de vainilla. El pequeño de cabellos aquamarina dio un sobresalto.
-¡Es enorme!- habría exclamado Birsh, al momento en que se acomodaba a un
lado de Acacia, frente a Afrodita y el enorme pastel. Los ojos del pequeñuelo
estaban abiertos de par en par, mientras un hermoso color carmín adornaba sus
mejillas. ¿Qué se suponía que hacía eso ahí? ¿No era una exageración para la
merienda?
